Hasta el momento Apple fabrica todos sus productos en plantas de China y Taiwan, pero esto podría cambiar próximamente, ya que han surgido rumores que apuntan a la posible apertura de una fábrica en Brasil.

Por el momento no son más que rumores y Apple no se ha pronunciado al respeto, pero esto podría ser algo bastante lógico si quieren aumentar cuota de mercado en el país y en Sudamérica en general. Los productos vendidos en Brasil que no sean fabricados en el mismo país tienen que pagar unos impuestos realmente grandes, por ello la mayoría de productos electrónicos tienen un coste muy superior a la media en el territorio del país.

Seguiremos esperando notificación oficial por parte de Apple, aunque tal y como suele hacer las cosas Apple no nos extrañaría que no nos enteráramos de nada, hasta que todo esté cerrado y casi funcionando. Seguro que es una buena noticia para los habitantes del país, ya que una fábrica de una compañía como Apple generaría una buena cantidad de puestos de trabajo que, en tiempos de crisis, nunca vienen mal.

Los fundadores de la nación acordaron que la bandera de los Estados Unidos tendría 13 franjas rojas y blancas distribuidas de forma alterna, representando a las Trece Colonias británicas que proclamaron su independencia en 1776, y 13 estrellas blancas sobre fondo azul, representando su fusión en una sola unión. Cada vez que un nuevo estado ingresa en la Unión Americana se agrega a la bandera una estrella, realizándose dicha añadidura, desde 1818, siempre en un 4 de julio, Día de la Independencia de los Estados Unidos, hasta llegar a tener 50 estrellas representando los 50 estados de hoy en día.

¿Quienes leen libros hoy?

Hasta hace muy poco, uno de los índices aceptados para medir la cultura de un pueblo la ofrecía el número de libros que ese pueblo leía cada año. Bien pronto la relatividad de ese dato se puso de manifiesto. Con su usual cortante lógica, Aldous Huxley señaló que no bastaba saber la cantidad de volúmenes que se leían sin medir la calidad de esa lectura. “La multiplicidad de lectores, y la escasez de buenos escritores” profetizó “demandara una producción masiva de libros fáciles e intrascendentes”. .Esa masiva producción de libros es la que años mas tarde George Steiner llamaría “la literatura del desperdicio inmediato”, formada por libros que no dejan huella, que se leen y se abandonan en los aeropuertos.

A pesar de eso, los datos sobre la lectura siguen teniendo cierta validez. para juzgar la cultura colectiva. En 1964, el Instituto Demoscópico Allenbasch publicó un estudio sobre la lectura en siete países europeos: Alemania, España, Holanda, Hungría, Gran Bretaña, Francia, España e Italia. En cada país se entrevistaron a mil personas todas mayores de 16 años y se compararon datos con otras investigaciones que giraban sobre el interés y la frecuencia de la lectura de los entrevistados.

La primera conclusión que ofrece ese estudio, publicado en la revista DELIBROS, Madrid (Julio-Agosto de 1966) es que ”Cuanto mas cultos ,mas placer encontramos en la lectura, …pero para ello es condición esencial saber leer”,. El párrafo no es tan perogrullesco como suena. El objetivo es enfatizar la atención que se le debe prestar a los tres pilares que ayudan a despertar el delicioso hábito de leer: la familia, la escuela y la biblioteca.

La encuesta partió de una base mínima: saber cuantas persona en esos países leían por lo menos un libro al año. El resultado fue, Holanda 70%, Gran Bretaña 74%, Alemania 70%, Hungría 70%, Francia 66%, Italia 51% y España 50%.Es decir, para fijarnos en la nación que mas nos interesa, la mitad de la población española no leía ni un libro al año, Ese dato deprimente se suaviza con la conclusión a que llega el propio estudio de que Italia y España son los dos únicos paises donde el hábito de leer sigue creciendo.

El balance sexual de los lectores ha cambiado en España. Hace unas décadas el número de lectores masculinos duplicaba al femenino; hoy en día el 42% lo forman las mujeres y el 38% los hombres. A esa cifra alentadora hay que añadirle una mas adusta: después de los 24 años el índice de lectura femenina disminuye hasta caer por debajo del de los hombres. La edad también ofrece aspectos interesantes. El 74 % de los jóvenes (de 16 a 29 años) lee, mientras que entre los mayores de 45, el índice desciende a un 36%.

En general, los datos siguen siendo pesarosos. El porcentaje de los adultos españoles que leen mas de tres libros al año es de un 32%, mucho mas bajo que el nivel de 50% de los europeos.

Al juzgar la significación de estas cifras de lecturas es preciso tener en cuenta el creciente poder de esos monstruos técnicos que han hecho nido en todos los hogares de todas las culturas: las computadoras y la televisión. Usualmente, los jóvenes españoles, le dedican a la lectura un tiempo diario de 14 minutos. En cambio frente a la televisión o a las computadores esos muchachos invierten de 121 a 130 minutos diarios.

Todos los datos coinciden en señalar la clara relación que existe entre la lectura y la posición social y económica de las personas, es decir, su capacidad para comprar libros. Pero esa relación económica puede prestarse a falsas interpretaciones. No siempre los que mas compran son los que más leen. Los holandeses, por ejemplo, están a la vanguardia de Europa en número de lectores, pero muy por debajo de en número de los que compran libros.

La explicación de esa aparente contradicción la brinda el número de bibliotecas públicas que hay en Holanda, y el excelente servicio que brindan .

Las estadísticas señalan que cada holandés que habitualmente utiliza las bibliotecas lee un promedio de 40 libros por año. Lo cual sitúa a Holanda muy por encima del nivel europeo.

La preferencia por ciertos géneros separa a las mujeres de los hombres. Las mujeres prefieren libros de salud, amor y psicología mientras los hombres se interesan más en asuntos de política, deporte, ciencia ficción y economía.

Para completar el ensayo, la revista recogió la opinión de algunos escritores. La mas desolada fue la del novelista español Luis Goytisolo, “Podría decirse que el lector apenas existe. Las estadísticas afirman que mas de un 50% de españoles no lee un solo libro al año. Así parece difícil que nadie pueda influir en ese espacio en que se sitúa al lector potencial…tiene que suceder algo muy raro para que un escritor se convierta en figura de relieve”.

Si aceptamos que el nivel cultural español es considerado mas alto que el de la mayor parte de los países hispanoamericanos, sería bien interesante comparar esas cifras y opiniones con las que resulten de un estudio sobre la lectura en nuestro continente.¿Que tipo de libros son los que mas se leen en Quito, Buenos Aires o Miami?. ¿Será cierto, como afirman algunos editores, que las preferencias de los lectores se deslizan hacia libros de cocina, astrología y romances?, Ojalá que pronto alguien se decida a hacer ese estudio tan riguroso como riesgoso de quienes leen libros en Hispanoamérica.

¿Por qué explotan las palomitas de Maiz?

Como todos los granos de cereales, cada grano de maíz para palomitas contiene una cierta cantidad de humedad en su endospermo (núcleo almidonado con hasta 90% de almidón) [1]. A diferencia de la mayoría de los otros granos, la corteza externa o pericarpio, es muy gruesa e impermeable a la humedad.

A medida que el grano es calentado más allá de su punto de ebullición (100 °C), hasta los 175 °C, el agua dentro del grano empieza a convertirse en vapor, generando presiones internas de hasta unas 9 atmósferas. En la mayoría de los granos (incluyendo los granos defectuosos del maíz para palomitas), este vapor escapa tan rápido como se forma, pero en los granos del maíz para palomitas, el vapor no escapa debido a lo grueso e impermeable del pericarpio (corteza) que lo mantiene sellado, pero la presión interna llega a tal punto que la corteza no puede contenerla y ocurre una pequeña explosión. La fuerza de la explosión voltea al grano de adentro hacia fuera, es decir el contenido del núcleo es expuesto. Pero aún más importante, debido a que la humedad se encontraba uniformemente distribuida dentro del núcleo almidonado, la expansión repentina de la explosión convierte el endosperma en una especie de espuma, la cual le da a las palomitas su textura única.

Existen dos explicaciones para aquellos granos que no revientan después de haber sido expuestos a altas temperaturas. La primera es que los granos que no reventaron no tenían la suficiente humedad para crear el vapor necesario para explotar. La segunda explicación, de acuerdo a la investigación realizada en el 2005 por el Dr. Bruce Hamaker de la Universidad de Purdue, los granos que no explotan pueden tener la corteza agujereada, que también impide que se genere la presión suficiente para que revienten.



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